{"id":237,"date":"2026-09-23T10:59:14","date_gmt":"2026-09-23T08:59:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/?p=237"},"modified":"2026-09-23T10:59:14","modified_gmt":"2026-09-23T08:59:14","slug":"renacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/?p=237","title":{"rendered":"Renacer"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus ojos verdes se clavaban en aquel \u00e1rbol al que hab\u00eda sucumbido. Como si la naturaleza hablara por si misma, un suave viento sopl\u00f3 haciendo que el pelo lamiera su espalda, brazos y rostro. La hierba que cubr\u00eda todo aquel entorno ya no se sent\u00eda tan suave como siempre y el sol que simplemente le hab\u00eda calentado durante toda su existencia, hac\u00eda que su piel ardiera, invadida por sus rayos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mir\u00f3 su propio cuerpo, su vientre y sus senos desnudos. Se abrazo a s\u00ed misma, amando cada mol\u00e9cula de su ser, y ech\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s para observar los p\u00e1jaros que hab\u00edan alzado el vuelo. Una l\u00e1grima se desliz\u00f3, muda, por su rostro, confundi\u00e9ndose con las producidas por el deslumbrar de la ma\u00f1ana, pero cargada de un significado que nada ten\u00eda que ver con aquello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella no hab\u00eda sido capaz de seguir con esa farsa. No pod\u00eda permitir que la ignorancia reinara en la mente de su descendencia. La angustia por haberla hecho escoger entre la comodidad, la perfecci\u00f3n y los suaves lazos del conformismo vacuo de esencia; o por una rebeli\u00f3n de car\u00e1cter y determinaci\u00f3n que dar\u00eda las alas de la sabidur\u00eda a sus generaciones, estaba atrap\u00e1ndola desde hac\u00eda mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda pasado noche tras noche divagando con ella misma sobre el objeto de todo esto, y siempre llegaba a la misma conclusi\u00f3n: la vida ten\u00eda que ser algo m\u00e1s. M\u00e1s que el gozo y el disfrute de la cotidianeidad. M\u00e1s que los abrazos sencillos de su amado, m\u00e1s que la ausencia de preguntas sobre el sentido de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus pensamientos se enroscaban como una serpiente a su cuerpo, y se ce\u00f1\u00edan a \u00e9ste haciendo que el aire le faltara. Las escamas se deslizaban por sus piernas, caderas, cintura, torso, hombros y cuello, poni\u00e9ndola frente a frente con la mirada profunda que le juzgaba. Aunque intentaba buscar refugio en su pareja, \u00e9ste no terminaba de completar aquel hueco que cada d\u00eda era m\u00e1s grande.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luchaba contra los sentimientos y la inquietud. Miraba al custodio de aquel sitio con el recelo de quien ha sido enga\u00f1ada. Le hab\u00edan prometido para\u00edso, pero la espada flam\u00edgera gritaba c\u00e1rcel. Neg\u00f3 en multitud de ocasiones aquello que le estaba siendo revelado y busc\u00f3 refugio en sus creencias y la espiritualidad que la creaci\u00f3n le ofrec\u00eda. Cada vez, las palabras que le hab\u00edan repetido con tanta frecuencia, ten\u00edan menos sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquel d\u00eda, como arrastrada por una fuerza invisible, decidi\u00f3 acabar con todo. Tom\u00f3 la firme decisi\u00f3n de coger aquello que le hab\u00eda sido negado durante toda su existencia. Camin\u00f3 con firmeza por el prado, absorbida por la magnitud de aquel manzano. Anduvo de la mano de la inseguridad hasta que tuvo el objeto de conocimiento entre sus manos, y con un nudo de miedo en la garganta, simplemente, lo sabore\u00f3. Lo que jam\u00e1s imagin\u00f3 fue que la verdad ser\u00eda tan arrolladora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una ola de saber arras\u00f3 con su realidad. Donde d\u00eda tras d\u00eda hab\u00eda visto simpleza, ahora encontraba un mundo de posibilidades. Como si sus ojos fueran capaces de ver lo que antes no era discernible, su entorno le revel\u00f3 su aut\u00e9ntica naturaleza, a la vez, que aquella sensaci\u00f3n reptiliana de asfixia desaparec\u00eda y la liberaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tom\u00f3 una bocanada de aire y grit\u00f3 como nunca lo hubo hecho, \u00e1vida de curiosidad e imaginaci\u00f3n. Desbordante de una creatividad que viv\u00eda en la sombra de su mente. La vista se le nubl\u00f3 y antes de caer pudo observar c\u00f3mo su compa\u00f1ero llegaba hasta ella. Embriagada por los est\u00edmulos que la rodeaban, identific\u00f3 en \u00e9l algo que nunca hab\u00eda experimentado y que m\u00e1s tarde llamar\u00eda preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella le cont\u00f3 lo que acababa de descubrir. Pas\u00f3 horas relat\u00e1ndole aquello para lo que ahora ten\u00eda palabras. Le mostr\u00f3 como aquel escenario era puro imaginario. Con vehemencia, narr\u00f3 el enga\u00f1o en el que se encontraban. Le explic\u00f3 su necesidad de encontrar el origen de la vida, m\u00e1s all\u00e1 de su imaginaria tranquilidad. Le habl\u00f3 del futuro de sus hijos, y de los hijos de \u00e9stos. De la humanidad y de la verdadera dicha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l parec\u00eda luchar por entender lo que estaba escuchando, inmerso en la m\u00e1s honda confusi\u00f3n. Cuando ella se dio cuenta de que sin saborear aquello jam\u00e1s entender\u00eda la profundidad de los actos, le ofreci\u00f3 la sabidur\u00eda entre sus manos. La cara de \u00e9l era de absoluto terror, pero con la confianza inusitada de quienes han compartido a\u00f1os de soledad, rescat\u00f3 la determinaci\u00f3n. En ese momento, Ad\u00e1n mordi\u00f3 la manzana y todo cambi\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sus ojos verdes se clavaban en aquel \u00e1rbol al que hab\u00eda sucumbido. Como si la naturaleza hablara por si misma, un suave viento sopl\u00f3 haciendo que el pelo lamiera su espalda, brazos y rostro. 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