{"id":219,"date":"2025-09-28T22:37:56","date_gmt":"2025-09-28T20:37:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/?p=219"},"modified":"2025-09-28T22:37:56","modified_gmt":"2025-09-28T20:37:56","slug":"el-tren","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/?p=219","title":{"rendered":"El Tren"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed me encontraba, como la punta de un l\u00e1piz en un camino de un laberinto sin salida. Deseando que la goma de borrar eliminara los \u00faltimos d\u00edas de mi vida o que una escalera m\u00e1gica me hiciera saltar al otro lado.<br>El pitido del tren parado en la estaci\u00f3n me devolvi\u00f3 a la realidad de golpe. Cerr\u00e9 los ojos sobresaltada por los empujones de las personas que se apelmazaban en el and\u00e9n, esperando a alguien o deseando entrar. Mi reflejo en los cristales era el de una chica desali\u00f1ada y fuera de lugar. Mir\u00e9 mi maleta rosa chicle y pens\u00e9 en qu\u00e9 poco espacio ocupaba lo que seleccion\u00e9 como importante: Una fotograf\u00eda de mi ex, el port\u00e1til con los archivos del trabajo y algunas mudas. Me aferr\u00e9 con mayor firmeza al asa y me dispuse a atravesar el umbral que me separaba de mi nueva vida.<br>Una rubia espigada sali\u00f3 corriendo del vag\u00f3n que ten\u00eda delante de m\u00ed. Haciendo traquetear las ruedas de su equipaje y atravesando de forma casi m\u00e1gica la multitud, salt\u00f3 a los brazos del que deb\u00eda ser su pareja. Se miraron a los ojos y se comieron a besos.<br>Una punzada de dolor me atraves\u00f3, record\u00e1ndome los pedazos de m\u00ed que, en alg\u00fan momento, tendr\u00eda que reconstruir. Nadie me esperar\u00eda cuando me bajase y, aun as\u00ed, estaba convencida de que ten\u00eda que marcharme. Mi vida en Madrid era insostenible. Hab\u00eda estado cumpliendo a la perfecci\u00f3n con la vida de otras personas. En una comodidad consolidada, acept\u00e9 mi papel y desarroll\u00e9 una estabilidad laboral, una relaci\u00f3n de pareja aparentemente perfecta, y una agenda de amistades lo suficientemente holgada como para tener siempre planes.<br>Sin embargo, no era feliz, y la monoton\u00eda diaria daba paso a las infinitas horas, minutos y segundos en los que mi \u00fanico pensamiento era que avanzara el tiempo. La mala racha de pareja y la apat\u00eda vital, se convirtieron en el estado natural en el que me ba\u00f1aba. A pesar de ello, nunca hab\u00eda reunido la valent\u00eda suficiente como para cambiarlo.<br>Todo hab\u00eda sido as\u00ed hasta ese est\u00fapido accidente que acab\u00f3 con la vida de ella. La \u00fanica persona que hab\u00eda conseguido entender lo que me pasaba. Simplemente, en un abrir y cerrar de ojos, desapareci\u00f3 de mi lado, dejando un vac\u00edo que era incapaz de llenar. Ella era, simplemente, ella. Con sus pecas y su pelo rojizo. Con su mirada viva, llena de ilusiones y planes por cumplir.<br>Entonces me sent\u00ed profundamente celosa. Celosa por saber que ella estar\u00eda bien lejos de mi lado. Por saber que, a pesar de su corta edad, hab\u00eda disfrutado de su propia historia desde el primer minuto de existencia. Ya no tendr\u00eda que rendir cuentas a nadie sobre su felicidad. Y aqu\u00ed me encontraba. Anhelando ser yo la que viviera mi propia vida. La que no tuviera miedo, y la que, sin duda, aprovechase cada momento como ella lo hab\u00eda hecho.<br>Enfadada por la lecci\u00f3n que me hab\u00eda dado y con el prop\u00f3sito de cumplir con ella, romp\u00ed mi coraz\u00f3n un poco m\u00e1s abandonando a mi pareja, mi trabajo y mi piso del centro. Estaba dispuesta a dejar todo eso atr\u00e1s y empezar a hacer aquello con lo que so\u00f1aba desde peque\u00f1a, al precio que fuera.<br>Pero estaba aterrada. Los latidos me resultaban atronadores y sudores fr\u00edos me recorr\u00edan. Me faltaba el aire al pensar que todo lo que conoc\u00eda ya no estaba ah\u00ed. \u00bfY si estaba equivoc\u00e1ndome? \u00bfY si realmente era una fase? Todav\u00eda estaba a tiempo de poder recuperar lo que dejaba. El sonido del bullicio no me dejaba pensar. El roce del bolso de una se\u00f1ora me desestabiliz\u00f3.<br>Intent\u00e9 abrir la boca para decir algo y percib\u00ed que la ten\u00eda seca. \u00bfDecir el qu\u00e9? Sab\u00eda c\u00f3mo funcionaba. Me quejar\u00eda, me revolver\u00eda y luego seguir\u00eda igual que estaba en este momento. Si iba a conformarme, deb\u00eda dejar de quejarme. Ten\u00eda que poner acci\u00f3n a todo esto. Me propuse avanzar en direcci\u00f3n a aquel tren, y sent\u00ed como si mis pies se hubieran fundido con el suelo. Quiz\u00e1 deb\u00eda quedarme. Aquello no estaba tan mal.<br>Afloj\u00e9 mi mano derecha y cog\u00ed el asa con la otra. Vi las l\u00edneas rojas y blancas de haber apretado m\u00e1s de la cuenta. El anilllo se me hab\u00eda clavado. Volv\u00ed a mirar la maleta y me di cuenta de lo rid\u00edcula que era. Llevaba demasiado tiempo aferr\u00e1ndome a algo que ni si quiera me importaba ya. Sin pensarlo, solt\u00e9 la mano izquierda y en cuanto lo hice, mis pies se sintieron livianos.<br>Camin\u00e9 sin mirar atr\u00e1s al interior del vag\u00f3n. El pitido de las puertas cerr\u00e1ndose me acompa\u00f1aron a mi asiento. Instalada, el tren arranc\u00f3 y lentamente me fui alejando de aquella maleta solitaria en el and\u00e9n de la estaci\u00f3n, sabiendo que me hab\u00eda permitido soltar aquello que imped\u00eda mi libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ah\u00ed me encontraba, como la punta de un l\u00e1piz en un camino de un laberinto sin salida. 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