{"id":216,"date":"2025-09-10T10:45:03","date_gmt":"2025-09-10T08:45:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/?p=216"},"modified":"2025-09-10T10:45:03","modified_gmt":"2025-09-10T08:45:03","slug":"el-submarino-rosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/?p=216","title":{"rendered":"El submarino rosa"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando asom\u00f3 sus bigotes fuera del bolso en el que se hab\u00eda escondido, la ardilla se vio abrumada por el llanto de aquella ni\u00f1a rubia. La conoc\u00eda bien, pero nunca se hab\u00eda fijado en su tristeza. Sentada en la cama de unicornios, a sus 8 a\u00f1os, era capaz de llenar toda la habitaci\u00f3n con su presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el cabello reflejaba los rayos de sol que entraban por la ventana, y se mov\u00eda lentamente en un ritmo ininterrumpido de sollozos, vio entre sus manos el submarino. Ese chisme enorme en el que la met\u00eda y jugaban a explorar los mares.<\/p>\n\n\n\n<p>El aparato no hab\u00eda sido pensado para su cuerpo reticulado, pero Luc\u00eda lo hab\u00eda acomodado para que ella estuviera bien. La verdad es que no estaba tan mal fingir que en las profundidades del mar ellas eran aventureras.<\/p>\n\n\n\n<p>Una l\u00e1grima rod\u00f3 por la superficie del juguete rosa. La peque\u00f1a no le quitaba la vista de encima. Al fondo, la jaula en la que hab\u00eda estado viviendo durante dos a\u00f1os, manten\u00eda la puerta abierta. Quiz\u00e1 era un acto de rebeld\u00eda ante la falta de esperanza de que ella regresase ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Le hubiera encantado explicarle que necesitaba ser libre. Que su compa\u00f1\u00eda era un alivio infinito ante la soledad constante que d\u00eda tras d\u00eda sent\u00eda cuando se marchaba al colegio. Que simplemente no pod\u00eda vivir all\u00ed, pero que eso no significaba que fuera a olvidarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda intentado en otras ocasiones escapar, pero no lo hab\u00eda conseguido nunca. Siempre encontraba la puerta del cuarto cerrada y la ventana asegurada. Por eso, la tarde anterior hab\u00eda decidido esconderse y esperar a que eso cambiara. Hab\u00eda llenado sus carrillos de comida para que as\u00ed pudiera aguantar mejor las horas fuera. A pesar de que ten\u00eda tanta sed que hab\u00eda pensado en rendirse m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, persisti\u00f3 en su empresa y esper\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Un chirrido le sac\u00f3 de sus recuerdos y la trajo de vuelta al presente. La puerta del cuarto se estaba abriendo. Volvi\u00f3 por un instante a la seguridad que le reportaba el bolso, mientras entreve\u00eda c\u00f3mo una figura de mujer atravesaba la estancia hasta sentarse al lado de Luc\u00eda. A la vez que se asomaba, pudo ver a la madre abrazar a la peque\u00f1a mientras el lamento se hac\u00eda m\u00e1s sonoro.<\/p>\n\n\n\n<p>Era su momento, si quer\u00eda llegar hasta la calle ten\u00eda que hacerlo ahora. Con sus patas cogi\u00f3 impulso y sali\u00f3 del bolso lenta y sigilosa. La moqueta era mullida bajo sus pies, e intent\u00f3 por todos los medios salvar los obst\u00e1culos de cubos, ropa y juguetes que estaban esparcidos por el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Mami yo no quer\u00eda perderla. Quiero que Flic vuelva.<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero peque\u00f1a Flic no est\u00e1. A lo mejor se ha perdido cuando corr\u00eda por el cuarto y te est\u00e1 buscando.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n se le sobrecogi\u00f3 pensando en esas palabras. Se acord\u00f3 de c\u00f3mo en otras ocasiones, Luc\u00eda le hab\u00eda buscado con infinito amor. Y cuando la encontraba, c\u00f3mo la cog\u00eda con sumo cuidado, de forma que estuviera bien. Ella revisaba sus patitas y pelaje, garantizando que no se hubiera hecho da\u00f1o. A pesar de su corta edad siempre hab\u00eda sido muy cuidadosa. Y ahora la dejaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Ech\u00f3 la vista atr\u00e1s y dese\u00f3 que ella estuviera bien a pesar de que sus caminos se separasen. Volvi\u00f3 a fijar su mirada en la puerta abierta y continu\u00f3 su camino con cuidado. Las mu\u00f1ecas compon\u00edan un campo de minas. Si pisaba alguna de ellas seguro que hac\u00eda el ruido suficiente para que la encontrasen.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que pudiera pensarlo se encontraba en el umbral de su libertad. Bajo las escaleras del distribuidor, el resto de la casa se abr\u00eda paso ante ella. Un lugar por el que correr sin mirar atr\u00e1s hasta atravesar la puertecilla de Coco, ese persa vago que los a\u00f1os hab\u00edan hecho lento y despreocupado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Pero la quiero tanto\u2026 yo quiero que vuelva Flic. \u00bfQu\u00e9 voy a hacer sin ella?<\/p>\n\n\n\n<p>Los lamentos de Luc\u00eda eran desgarradores. De sus ojos almendrados sinti\u00f3 nacer una l\u00e1grima. Con sus peque\u00f1os deditos la recogi\u00f3 pregunt\u00e1ndose realmente qu\u00e9 era la libertad. Qu\u00e9 era la felicidad sino encontrar alguien que te quisiera tanto que se hund\u00eda cuando no te encontraba. Tener casa y alimento, juguetes y compa\u00f1era de juegos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la calle har\u00eda fr\u00edo y calor. \u00bfD\u00f3nde vivir\u00eda? \u00bfEncontrar\u00eda a otras ardillas? \u00bfQu\u00e9 peligros habitar\u00edan? En ese momento decidi\u00f3 que no pod\u00eda irse por un sue\u00f1o. Lo absurda que hab\u00eda sido en su ambici\u00f3n. Luc\u00eda era su compa\u00f1era y no pod\u00eda abandonarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dispuso a correr hacia ella cuando una de sus patas se enred\u00f3 con una pulsera de cuentas. Tropez\u00f3 con ella, enroll\u00e1ndose en su cuerpecito y haciendo que cayese por las escaleras, pelda\u00f1o a pelda\u00f1o. La joya cada vez le apretaba m\u00e1s. Le faltaba el aliento. Cuando dej\u00f3 de caer, los chillidos no le sal\u00edan. Alrededor de su cuello una preciosa gargantilla improvisada. La vista se le nublaba. Nunca volver\u00eda a entrar en su submarino rosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando asom\u00f3 sus bigotes fuera del bolso en el que se hab\u00eda escondido, la ardilla se vio abrumada por el llanto de aquella ni\u00f1a rubia. La conoc\u00eda bien, pero nunca se hab\u00eda fijado en su tristeza. Sentada en la cama de unicornios, a sus 8 a\u00f1os, era capaz de llenar&#8230;<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/www.lauradomarco.com\/?p=216\"><span>Continue reading<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":217,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-216","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relato"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/216","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=216"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":218,"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/216\/revisions\/218"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lauradomarco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}